Asado pampeano, sabor nacional

Todo tipo de carnes criadas especialmente para obtener sus mejores sabores están a la orden del día en las mesas de La Pampa.

La leña de caldén o piquillín cruje en el fuego. El cordero, el chancho, el chivito o la vaca se cocinan lentamente y el aroma va llenando el ambiente. Entre charlas y picadas, los visitantes aguardan el momento sublime de almorzar o cenar un buen asado que tiene un valor agregado imperdible: el paisaje de La Pampa.

En toda la provincia se disfruta esta típica comida local que aquí luce sus particularidades. La crianza casera de cada animal da como resultado sabores únicos de pasturas naturales con los que los viajeros entran en éxtasis y también se sorprenden al probar carnes exóticas, chacinados y conservas de fauna silvestre como jabalí, ñandú, liebre, vizcacha, perdices, copetonas y martinetas.

Aquí los chanchos se carnean individualmente y el resultado son chorizos, morcillas, salames, jamón crudo, bondiola, paté y hasta queso de cerdo. Entre los lácteos también se disfruta el dulce de leche y nada como untarlo en unas tortas fritas recién hechas con unos mates calentitos.

Entre empanadas de ciervo y carne con vino local, la hora de la comida es una ceremonia ritual siempre acompañada de largas sobremesas. La identidad argentina se esgrime en estos sabores propios del país que hablan de los habitantes originarios, la inmigración y la cultura del guacho.

Los sibaritas de buen apetito disfrutan de todos los detalles. Comen en platos de madera, llevan la matera encima y se entregan a los fogones regados de payadas y sonidos de guitarras. La comunión entre los visitantes, amigos y familias se da naturalmente y también la conexión con la gente de la zona, que comparte sus vivencias.

Llegar a un campo, una estancia o una parrilla y oler el humo del asado alegra a los visitantes tanto como el calor del fuego, porque adelanta la fiesta de los sentidos que se aproxima. Cualquier día del año está al alcance y resulta un banquete tan tradicional como vigente. 

 

 A La Pampa se llega en avión, al aeropuerto Santa Rosa, en ómnibus o en auto, por las rutas nacionales Nº 35, Nº 5, Nº 151, Nº 152, Nº 154 y Nº 188 y las Provinciales Nº 10 y Nº 18. 

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