Delta bonaerense, donde el río es protagonista

Mates a la orilla del río, paseos en catamarán, travesías en kayak y atardeceres imperdibles. De Vicente López a San Nicolás, un abanico de tranquilidad y naturaleza se despliega para disfrutar durante todo el año.

Los rayos del sol se abren paso entre la vegetación densa y la banda de sonido es la del río chocando contra la orilla. Ese mantra natural calma y da la bienvenida a los viajeros. Así de fácil es caer rendido ante el ritmo del Delta.

Con la Ruta 9 como eje, Buenos Aires llama a vivir un paisaje único dentro de la provincia en Vicente López, San Isidro, San Fernando, Tigre, Escobar, Campana, Zárate, Baradero, San Pedro, Ramallo y San Nicolás. Mediante una travesía en kayak o simplemente tomando un mate al lado del río, cada uno se aboca a encontrar su manera de disfrutar el contacto con la naturaleza, entre aventura y contemplación, dispuestos siempre al descubrimiento y al asombro.

Un paseo en catamarán en pareja o en familia abre el panorama: las construcciones en altura de las islas con sus fachadas de colores dan ganas de bajar a conocer la vida de los habitantes y es también una opción para desconectarse de todo. Pareciera que el tiempo pasa de otra forma; el descanso es distinto y de a poco se expande en un sinfín de riachos. La flora y la fauna autóctona enriquecen el entorno y una caminata entre los laberintos de la vegetación ayuda a los viajeros a descubrir los nombres de las casas tallados en madera, las sillas posadas en los umbrales y otros encantadores rasgos de la cultura del Delta. No por nada las islas de San Fernando, Capital Nacional de la Náutica, son reserva de biósfera. Por el río Paraná se divisan desde ciervos de los pantanos hasta carpinchos, lobitos de río, gatos monteses, coipos y pavas de monte, y hay sitios de particular interés ecológico, como los restos del monte blanco y un bosque de ceibos en recuperación.

Mientras tanto, en Tigre se mantiene en pie el clásico paseo por el Puerto de Frutos para comprar artesanías de mimbre, o hacer un alto en un restaurante a probar comida casera. En Campana, la Reserva natural Otamendi, con selvas ribereñas del Paraná de las Palmas, brilla con sus barrancas con bosques de  tala, fauna  y pastizales pampeanos.

San Isidro continúa con la explosión de naturaleza en la reserva municipal Ribera Norte y, además, suma historia. Villa Ocampo, la que fue morada de la escritora Victoria Ocampo, es una encantadora casona que abre sus puertas con visitas guiadas entre libros y tesoros arquitectónicos, además de un amplio parque y un elegante restaurante.

El Campo de Pato Estrella Federal en Ramallo, la Isla Martín García con su historia y tranquilidad y las plantaciones de naranjas y arándanos de San Pedro sorprenden a los visitantes tanto como participar de la bella Fiesta Nacional de la Flor en Escobar o quedarse a pasar unos días en una cabaña isleña, en posadas, hosterías y spas. Todo el año el Delta rebosa de colores y alcanza su pico de esplendor en otoño y primavera. Siestas en hamacas paraguayas, un rato de lectura bajo un árbol y atardeceres increíbles marcan el paso de las horas hasta que cae la noche como un manto.

 

Con la Ruta 9 como eje, al Delta de la Provincia de Buenos Aires se llega en tren, en ómnibus o en auto.

  • Ver Mapa

Experiencias Relacionadas