El Calafate, patinaje en Bahía Redonda

Cada invierno un rincón de Santa Cruz se congela naturalmente y da paso a la pista de este estilo más grande de Sudamérica. Grandes y chicos disfrutan de la época maravillosa, que llega a su punto de esplendor con la Fiesta del Hielo.

El  invierno permite conocer otra postal de la ciudad de El Calafate. La nieve, que cubre cada rincón, tiñe el paisaje de tonos azules y blancos y, como consecuencia de las temperaturas bajo cero, renace cada año un atractivo singular: la Bahía Redonda se congela y se transforma en la pista de patinaje más grande de Sudamérica, con un paisaje imponente de fondo.

Grandes y chicos desempolvan sus patines guardados o alquilan un par para lanzarse a la carrera. El ambiente está cargado de alegría: ya a pocos metros de la pista, se escuchan risas y gritos de las familias, las parejitas y los grupos de amigos que se deslizan con maestría o dando sus primeros pasos. Los colores de la ropa contrastan con la superficie impecable y se genera una postal preciosa, digna de un libro de cuentos.

Aproximadamente de junio a agosto, se da esta maravilla natural que es motivo de encuentro. Tocar la nieve conecta a los visitantes con la temporada más fría y nunca falta alguien que arroje la primera bola, provocando juegos y regocijo.

El viento en la cara da cuenta de la velocidad y se entra en calor rápidamente. De vez en cuando hay caídas, pero la diversión es tal que no importa, sólo hay que levantarse y seguir practicando.

Entre junio y julio, se realiza la imperdible Fiesta del Hielo para celebrar a esta pista, en la que hay exhibición de trineos, patinaje, demostraciones y clínicas para todo el público, partidos de hockey, concursos de esculturas de hielo que dan forma a preciosas y efímeras obras de arte, tradicionales desfiles de antorchas y presentaciones de distintos artistas que tocan en vivo, para terminar bailando.

Después de cada jornada o en algún merecido recreo, un chocolate caliente y un alfajor de dulce de calafate reponen la energía que se dejó sobre la pista. La Bahía Redonda es motivo de celebración cada año y se festeja patinando, aunque muchas veces signifique narices rojas y algún tropezón que más tarde se verá como un lindo recuerdo.

 

A Santa Cruz se llega en avión, al aeropuerto internacional Piloto Civil Norberto Fernández en Río Gallegos o al Internacional Cte. Armando Tola en El Calafate. También en ómnibus o en auto, por la ruta 40 y la 3.

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