Formosa, naturaleza y relax en la ciudad de la calma

El estrés no tiene lugar en Formosa, ciudad dentro de una Reserva Natural de Biósfera. En familia o con amigos, se disfrutan sus atractivos culturales y su ritmo acompasado de cara al río Paraguay.

Recién llegados, los viajeros caminan por la ciudad de Formosa plácidamente. Se dejan fluir al ritmo de esta urbe natural y no tardan en despojarse de cualquier ápice de estrés que trajeran en la mochila. Es entendible, Formosa es urbana, pero está dentro de una Reserva Natural de Biósfera, detalle que la vuelve única para la conexión con la calma más pura.

Al llegar a la ciudad sólo hace falta salir a caminar para entrar en el ritmo formoseño. La primera opción es la imponente costanera, apoyada sobre la margen derecha del  río Paraguay, que inspira un paisaje sosegado e irresistible sumado al verde de los árboles nativos que lo rodean.

La impronta religiosa es fuerte, así que se sigue el recorrido por las pequeñas y pintorescas iglesias de la zona, que suman su granito de arena a la paz de la región. Museos, casas de artesanías donde ofrecen sus productos las comunidades originarias y los nuevos hacedores, teatros y cines son también opciones válidas para quienes llegan al norte del país, sin olvidar darle un espacio a la siesta, un paréntesis silencioso que hipnotiza.

La combinación de verde, paz, seguridad y amabilidad es una sensación incomparable, al igual que las flores multicolores que surgen en cualquier rincón del camino, sea en un balcón, un jardín o un cantero. Tras ellas van las aves, que musicalizan la estadía respetuosamente. Un día no basta, es necesario quedarse tres y, si se puede, casi una semana. Dicen los formoseños que entre abril y septiembre la ciudad es más linda porque la temperatura es amable y que también podemos ir en Semana Santa, cuando se realiza la primera estación del Vía Crucis, que figura en el libro Guiness de los récords por ser el más largo del mundo. Excusas para llegar a Formosa sobran, sólo falta tomar la decisión.

 

A Formosa se llega en avión, al aeropuerto El Pucú, en ómnibus o en auto, por la Ruta 11, 3 y 81.

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