Los Alerces: magia y encanto entre lagos y bosques milenarios

El Parque Nacional Los Alerces invita a caminatas entre árboles con siglos de historia, una belleza que ofrece lagos, ríos y cascadas. Un sitio ideal para sentir toda la fuerza de la naturaleza y alcanzar una conexión única.

Los antiguos alerces se levantan orgullosos a lo largo y a lo ancho de todo el parque nacional que lleva su nombre. Son los reyes indiscutidos de esta atractiva reserva que conserva cientos de especies de flora y vida natural, lagos y ríos de colores turquesas en los que se reflejan estos árboles emblemáticos de la provincia del Chubut.

Son hectáreas de superficie salvaje ideales para el descanso y la aventura, para acampar o practicar senderismo y aprender sobre ecología en uno de los reductos de selva valdiviana de la zona, que impacta con su belleza y sus colores.

El clima patagónico propicia la buena salud y el crecimiento de cada alerce. Son testigos milenarios del entorno y ese misticismo se siente en el ambiente, entre los sonidos de cascadas y ríos que se descubren a lo largo del recorrido. La emoción es especial cuando se visita a “El Abuelo”, uno de los alerces más antiguos del parque.

Desde Puerto Limonao se realizan paseos náuticos, pero también se transitan los senderos en tierra firme por los que se llega a pinturas rupestres y a rincones de arrayanes con sus troncos rojizos. En el agua, mientras tanto, se practica la pesca deportiva y la navegación a motor o remo (en temporada estival se recomienda nadar en zonas con presencia de guardavidas).

El silencio y la tranquilidad provocan que las horas del día parezcan más largas y cada visitante ve nacer la conexión con uno mismo. Al caer la noche, cabañas y lodges exclusivos dentro del parque reciben a quienes lo deseen; y en la Villa Futalaufquen, además, se halla el centro de interpretación e informes.

Durante todo el año y en especial en verano, los encantos del parque parecen ponerse de acuerdo para satisfacer a los viajeros en apenas una escapada o más días, luciéndose al máximo con sus copas frondosas, sus colores brillantes y sus aves.

 

Al Parque Nacional se accede desde Esquel, haciendo 50 kilómetros por la Ruta 259 y luego la 71. El aeropuerto más cercano al PN es el Brigadier General Antonio Parodi de Esquel. También se accede en ómnibus o en auto, por la Ruta 25 y la 40. Otros aeropuertos de la Provincia del Chubut: aeropuerto Almirante Zar de Trelew, el aeropuerto El Tehuelche de Puerto Madryn y el General Enrique Mosconi de Comodoro Rivadavia.

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