Mendoza, orígenes y tradición

Los pueblos mendocinos están llenos de historias y personajes encantadores. Conocelos junto a la vida rural desde adentro, entre sabores locales, costumbres ancestrales y naturaleza plena.

Recuperar el contacto con la tierra. Cosechar con las propias manos un alimento mientras el silencio acompaña en la tranquilidad alegre de esa tarea y, con el orgullo de la misión cumplida, aceptar un mate caliente, que siempre viene acompañado de una buena historia. Esa escena se repite constantemente en Mendoza, muy cerca de la ciudad. El turismo rural se vive entre el sol y el campo y acerca a los visitantes a la naturaleza y a descubrir habilidades que ni siquiera sospechaban tener.

Para los viajeros es una experiencia inolvidable. Se despiertan aromas dormidos en el inconsciente que remiten a los antepasados, se cocina un dulce o se elabora una conserva con los frutos de esa misma tierra que se está pisando, se ayuda a alimentar a los animales y se va dejando atrás todo rastro de urbanidad en una vieja y pintoresca estancia. El trabajo noble abre el apetito, después se pasa a la mesa, para probar entre charlas y secretos culinarios, comida casera y regional.

Las sensaciones cautivan tanto como la idiosincrasia de la gente, que ama hablar del origen de su pueblo y recibir con calidez a los visitantes. Lejos de la rutina, es un placer degustar la gastronomía autóctona y disfrutar del paisaje mendocino, que la mirada local ayuda a interpretar y a ver de una forma nueva. Entonces, se descubre que una montaña puede ser más que una montaña, o que las nubes y el viento traen mensajes precisos. La tarde termina con un paseo en bicicleta, una cabalgata o un recorrido en sulky. Y al finalizar la jornada se duerme en paz, en la calidez de una cabaña o un albergue rural.

En la zona de Lavalle, la tradición huarpe se extiende en el tiempo como la cordillera, las familias locales intercambian conocimiento con la gente que llega de otros lugares del país y comparten sus habilidades para hacer alguna artesanía de paja o a reconocer a la fauna del lugar. Todos quedan fascinados por las tradiciones y el trabajo diario en el marco de semejante paisaje.

 

A Mendoza se llega en avión por el aeropuerto internacional El Plumerillo, en ómnibus o en auto, por la RN 7 y la RN 40.

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