Microclima de verano en las sierras catamarqueñas

Vegetación verde brillante, ríos cristalinos, identidad provinciana y folklore son una excelente combinación al momento de pensar en un verano diferente. Las villas de la provincia de Catamarca tienen ese encanto, que se combina con sabores locales y peñas.

El Rodeo, Las Juntas, La Puerta, Las Pirquitas, Los Ángeles y Concepción. Las villas veraniegas con los mejores microclimas tientan para pasar una temporada estival encantadora, entre las caricias del sol, el verde de los paisajes, los ríos y sus balnearios, bien preparados para recibir visitantes que se acercan desde todo el país y en especial desde el norte.

Hay espacio para el descanso y la recreación, para la conexión natural y para un ritmo más activo. En la sierra de Ambato, el sector más verde de Catamarca, la frescura del ambiente cobija a los viajeros y les ofrece tranquilidad en los pueblos, con tradiciones provincianas, pesca de trucha y la fiesta de los espectáculos folklóricos todos los fines de semana.

En Las Pirquitas, entre el espejo de agua más grande de la provincia y numerosos espacios donde acampar, disfrutar de un té mirando el río o realizar una cabalgata en familia son vivencias inolvidables. El aire puro, los aromas de la vegetación y el rocío envuelven senderos como La Silleta, en Las Juntas, o El Cristo, en El Rodeo, desde los cuales se aprecia una vista panorámica de todo el pueblo.

El verano es el momento ideal para vivir esta experiencia que todo el año tiene encantos por ofrecer. En cada temporada los colores cambian y muestran un paisaje diferente, que puede ser dorado o verde intenso, ocre o azul como el cielo. En las villas veraniegas hay alojamientos de diferentes tipos, variada oferta gastronómica, peñas y boliches para todo público, que invitan a alargar la noche entre la alegría de la música folklórica.

Una muestra de identidad gauchesca de la mano de un desfile de caballos y monturas, una degustación de dulce de membrillo o una compra de productos textiles en un paseo artesanal pueden completar la fórmula de descanso, naturaleza y más descanso que sólo en lugares tan gratos como estos paraísos se puede disfrutar.

 

A Catamarca se llega en avión al aeropuerto Felipe Varela, en ómnibus o en auto por la Ruta Nacional Nº 60, la Ruta Provncial Nº 43 y la Ruta Nacional Nº 40.

 

  • Ver Mapa