Neuquén, caminos que atrapan y emocionan

Cabalgatas, senderismo, kayak, rafting, mountain bike… Los paisajes patagónicos se viven por tierra y por agua, con grados de dificultad para apacibles viajeros y para los más osados, entre arroyos, bosques y montañas.

En Neuquén la adrenalina es una de las principales anfitrionas para los más aventureros. Recorrer los senderos y bosques de la provincia en mountain bike es posible en todas sus dificultades, acompañados de un guía o explorando con amigos hasta alcanzar lugares increíbles a los que en muchas ocasiones no se llega en vehículo.

Los ríos cordilleranos neuquinos ofrecen una experiencia apasionante que permite a cualquier visitante conocer lugares inaccesibles y contemplar paisajes únicos descendiendo por las transparentes aguas de deshielo. En kayak o en balsas de rafting, en soledad o en grupo, los cursos de aguas rápidas de los ríos de la región brindan la emoción indescriptible de sentir las gotas salpicando en la cara y la fuerza de la corriente.

Una zambullida y volver a la balsa para continuar el recorrido es un paréntesis que arranca sonrisas en los viajeros tanto como observar aves, descubrir paisajes únicos desde el agua, sentir los aromas de la flora del lugar y respirar el aire más puro.

Los numerosos ríos presentan diferentes dificultades en toda su extensión. Los más aventureros eligen alternativas con más emoción y los más tranquilos -o familias con niños- otras; todos tienen oportunidades, con tramos calmos donde compartir una tarde en una flotada tranquila bajo el sol y entre chapuzones.

Otros viajeros recorren el paisaje cabalgando y con el viento en el rostro guiados por guías baqueanos, probablemente descendientes de una comunidad mapuche. Es la posibilidad de internarse en los bosques de lengas y araucarias, en zonas donde los lagos se observan y se viven; detenerse en sus ríos, llegar hasta una fuente natural de aguas termales, vivir más de cerca la cultura milenaria y la calidez de su gente. En un descanso, una ronda invita a compartir mate amargo, mientras se conocen historias y leyendas del lugar.

El día finaliza con un chivo o un cordero al asador, los artificios que despliegan las brasas brindan el clima perfecto y es otro momento único: los sonidos casi imperceptibles anuncian la cocción a fuego lento de un manjar, que con sus aromas, sabores y colores terminará en el paladar de los privilegiados aventureros.

 

Cómo llegar:

Desde Neuquén, Aeropuerto Presidente Perón, 9 km de Neuquén Capital

San Martín de los Andes:
Aeropuerto Chapelco Aviador Carlos Campos, a 22 kilómetros del casco urbano de San Martín de los Andes y Junín de los Andes; en ómnibus o en auto, por la Ruta 40, 22, y 234.

Villa La Angostura:
Aeropuerto Internacional San Carlos de Bariloche, Tte. Luis Candelaria”, a 80 km de Villa La Angostura.

En bus desde cualquier punto del país o en auto, por las rutas nacionales Nº 22, Nº 40, Nº 237 y Nº 231, y las provinciales Nº23, Nº13, Nº 43, Nº 26, Nº 65 y Nº21

  • Ver Mapa