Pesca con encanto en Corrientes

Con las especies autóctonas de dorado y surubí, el litoral recibe viajeros desde el río, entre montes, playas y selvas paradisíacas. Así, el deporte se combina con atardeceres y amaneceres increíbles, asados campestres y mucha calma.

El pescador del Paraná conoce al río y vive de sus bondades. Y los viajeros de todas partes del país llegan a Corrientes en busca de empaparse de esa sabiduría litoraleña en la pesca deportiva de dorados y surubíes de gran tamaño en un paisaje de islas, monte nativo y selva, entre vegetación frondosa, amaneceres y ocasos increíbles.

La fuerza del río maravilla a los pescadores que, además de los esperados peces, avistan aves, monos, yacarés y más fauna presente en el entorno. El Paraná es el quinto río más caudaloso del mundo; tiene su aroma particular y su color característico, cobija joyas y regala días encantadores. Por todo eso, hay una cultura arraigada alrededor de sus cualidades y con los pescadores locales que de generación en generación inmortalizan las enseñanzas ancestrales de los guaraníes. Los guías locales conocen perfectamente cada uno de los recovecos del río, y los hombres de la zona cuentan los secretos de las aguas y el monte, sus leyendas y mitos graníticos. Fieles conocedores de la gastronomía ribereña, ofrecen además platos como el pescado frito en la olla negra (“morocha”) y el dorado a la parrilla.

Al estar en el río a la espera de un pique, el aullido de los monos carayá llega desde el monte, la corriente roza las rocas que se asoman y, al fin, se escucha el sonido previo a la captura, que es como el silencio que antecede una tormenta. La adrenalina aumenta, y atrapar un dorado es una satisfacción impagable, casi tanto como la emoción de devolverlo al agua. El surubí también requiere lucha y, al ser un pez de fondo, los pescadores pueden tardar hasta una hora en llevarlo a la superficie si es de gran porte. La alegría del pique siempre colma toda la embarcación y se comparte con amigos, al disfrutar en una isla de la pesca del día en platos típicos.

Ituzaingó, Itá Ibate, Itatí, Paso de la Patria, Corrientes, Empedradro, Bella Vista, Goya y Esquina, son algunos de los principales pesqueros sobre el Paraná. Grandes fiestas, como la Nacional del Dorado cada agosto en Paso de la Patria y la Fiesta Nacional del Surubí en Goya (actualmente la pesca embarcada en río con mayor participación, ya que reúne más de mil lanchas disfrutando el evento) enmarcan y enaltecen los festejos de la pesca deportiva.

Todo el año, pero en particular en agosto y la primavera para la pesca del dorado y de abril a agosto para la del surubí, la provincia recibe con las puertas abiertas a los viajeros amantes de estas prácticas. También con arena dorada, playas y bancos de arena ideales para refrescarse en medio de la escapada.

 

A Corrientes se llega en avión, al aeropuerto Doctor Fernando Piragine, o vía Chaco, al aeropuerto Resistencia (a 17 kilómetros de Corriente por autopistas), por el Puente General Belgrano.

  • Ver Mapa
  • Eventos