Ruta de la Leche, recetas de la cuenca santafesina

Sabores ancestrales y procesos de elaboración conectan a los viajeros con lo más noble del campo. El contexto natural se vuelve un escenario ideal para emprender una escapada tranquila y deliciosa.

El campo se extiende llano, de tonos verdes y ocres. El rocío de la mañana hace brillar más el pasto y sobre el cielo se recortan las siluetas de las vacas que pastan tranquilamente. En ese marco comienza cada día el trabajo rural que los viajeros vivencian en Santa Fe, la principal cuenca lechera del país.

La magnificencia de lo sencillo se siente en el ambiente. En este horizonte inmenso se gestó la Argentina productiva y cada jornada se renueva con pintorescos amaneceres y ocasos. Los pueblos rurales parecen detenidos en el tiempo y reciben con calidez a los visitantes para darles a conocer su cotidianeidad calma.

Los sabores típicos están a la orden del día en varias localidades y conforman un paseo ideal para realizar con chicos. Los tambos abren sus puertas y reciben con quesos, dulce de leche y otros productos de la región que los viajeros degustan con ganas. La ciudad de Esperanza amerita un tour para conocer sus puntos más destacados y hay diversos establecimientos donde acercarse a la vida rural. Un almuerzo en un club hípico, una merienda en un tambo familiar con huerta orgánica o una visita a una granja bío-experimental acercan a los procesos productivos y a la naturaleza de la mano de cerdos, ovejas, cabras, búfalas y caballos.

Participar de las tareas o conocer el paso a paso dan una idea de la rutina campestre y el ritmo sosegado contagia a los visitantes. El estrés queda atrás y aparecen los aromas de la cocina de la abuela, los colores y los sabores de quesos y salames hechos con recetas de los inmigrantes. Una escapada en cualquier momento del año, pero sobre todo en otoño y primavera, es suficiente para volver a la infancia y conectarse con los orígenes y el sacrificio de los ancestros en un camino que alimenta el cuerpo, pero también el espíritu.

 

A Santa Fe se llega en avión, al aeropuerto Islas Malvinas o al Sauce Viejo (a 15 kilómetros de Santa Fe de la Vera Cruz). También en ómnibus o en auto, por la Ruta 33, 34 u 11.

 

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