Salta, placer y relax en las viñas del cielo

Los mejores vinos torrontés se pueden degustar en el mismo lugar donde fueron cosechados, con sabores y paisajes regionales. Cerros nevados, viñas al sol y tratamientos de spa con técnicas de vinoterapia.

La ruta del vino en Salta se enmarca en el paisaje de los Valles Calchaquíes, en la cultura local, la gastronomía y la historia. Es un camino que invita a degustar los exquisitos varietales de altura de la provincia, a aprender en el museo temático, a comprar en las ferias artesanales y a maravillarse con el paisaje andino.

Todo se remonta mucho tiempo atrás. La historia del elixir del Baco en Salta comenzó con los jesuitas, que fueron quienes plantaron las primeras vides, y continúa creciendo hasta nuestros días. Por eso, las degustaciones y visitas a bodegas se funden con el patrimonio arquitectónico de la época colonial, las esquinas en ochava y las tejas de adobe.

La escapada, de uno a tres días, resulta agradable en cualquier momento del año, pero en especial de febrero a abril. El viaje hacia los viñedos ya da comienzo a la emoción y en el camino se atraviesan áreas imponentes, como el Parque Nacional Los Cardones o la Reserva Provincial Quebrada de las Conchas. Con su belleza, los Valles Calchaquíes se transforman en una parada obligada para disfrutar de la Ruta del Vino de Salta.

En Cachi, Molinos y Cafayate se prueban vinos de altura en bodegas industriales y familiares y, como siempre, maravillan los notables torrontés. Imperdible maridar esta cepa frutal, especialidad de la zona, con sabores regionales. Una picada de quesos de cabra con pimientos del norte o una cazuela de cabrito sorprenden en un almuerzo entre viñedos y, de postre, un clásico cayote o helado de torrontés, para seguir a tono con la experiencia.

Hay hospedajes para todos los bolsillos, pero los viajeros que quieran darse un gusto no dudarán en dormir en una bodega y recibir un tratamiento de spa basado en el vino, con vista a la viña y los cerros nevados: una combinación majestuosa.

En la época de vendimia, además, la oportunidad de participar en el proceso de la cosecha en homenaje al trabajador de la vid es una vivencia única que conecta con lo más profundo del ritual del vino. Y durante la Semana del Torrontés, una completa agenda de actividades celebra a la música, el vino y la gastronomía en Cafayate. La última semana de febrero, la Serenata a Cafayate reúne a las máximas figuras del folklore en el festival del género más importante de la provincia, para que todos terminen bailando entre copas. Cada detalle se disfruta, no hay horarios para brindar y siempre quedan ganas de más charlas, más vino y más cielos estrellados junto a la calidez de la gente de los valles.

 

A la provincia de Salta se llega en avión al aeropuerto Martín Miguel de Güemes, en micro o en auto, por las Rutas 68, 34, 9 y 40.

  • Ver Mapa