Santa Fe, historia y modernidad al plato

Pescados de río, menús bien caseritos y sabores gourmet conviven en esta provincia de buen comer que gusta de alimentar a sus visitantes. Probá lo que tiene para ofrecer en una escapada y, de postre, no te pierdas sus frutillas y helados.

 

Decir que la ciudad de Rosario es la Capital Nacional del Helado Artesanal es como sacar un as de debajo de la manga, y hay más cartas por jugar. En la provincia de Santa Fe hay cervezas bien frías cuando hace calor, picadas con charlas extensas, recetas de inmigrantes adaptadas a los recursos locales y más de ochenta fiestas gastronómicas al año que atraen a viajeros de buen paladar.

El paisaje ribereño ayuda a entrar en el ritmo relajado y siempre se encuentra un espacio donde degustar algo rico; es placer para la boca pero también para el espíritu y una excusa para compartir con la familia, los amigos y los locales. Un desayuno con un alfajor santafecino, un almuerzo con la pesca del día, una cerveza artesanal mientras cae la tarde y una bagna cauda (una especie de fondué con una salsa de origen italiano donde sumergir vegetales) a la hora de la cena con un vino nacional ofician los días y las noches colmadas de aromas y sabores. Hay recetas tradicionales y también chefs que aportan sus innovaciones y métodos modernos para renovar los platos clásicos y satisfacer la curiosidad de los más exigentes sibaritas. La historia personal de los cocineros y los habitantes se trasluce en los platos y se catan legados que pasan de generación en generación, es la tradición oral materializada.

Un recorrido por la provincia lleva a bodegones con platos del día y a lujosos restaurantes; a bares con estilo donde comer escuchando música en vivo y a antiguos salones donde quedarse horas conversando de fútbol o las noticias del día.

La frutilla de la torta es literal, porque la ciudad de Coronda es la Capital Nacional de este fruto rojo y cada año tiene su Fiesta Nacional. Cientos de viajeros visitan entonces este rincón de la provincia, donde las plantaciones verdes regadas de puntos rojos conforman una preciosa y dulce postal. Entre festejos, elección de una reina y música en vivo se prueba el sabor natural de las frutillas y en cualquier momento se degustan, pues aquí se cosechan nada menos que 7 millones de kilos por año.

En Rosario especialmente en primavera y verano para disfrutar la vida del río; en Coronda de septiembre a noviembre y en la localidad de Santa Fe en los meses estivales, la provincia luce sus sabores para alimentar a todo aquel que quiera probarlos. Sea en hoteles y hostels de las ciudades, en estancias y casas de campo en las zonas rurales o en cabañas, campings y complejos de la costa, siempre hay un asador dispuesto, una cocinera de esas que dejan el alma en las comidas caseras o un chef prestigioso que sorprende con una novedad.

 

A Santa Fe se llega en avión, al aeropuerto Islas Malvinas o al Sauce Viejo (a 15 kilómetros de Santa Fe de la Vera Cruz). También en ómnibus o en auto, por la Ruta 11, la 33 o la 34.

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