Villa Cura Brochero, tierra del Santo

La Villa Cura Brochero cobija los restos y el legado de José Gabriel Brochero, religioso canonizado que cambió la vida de los habitantes de las sierras con su fe y su trabajo. Un santuario, un museo y la casa donde vivió son parte de la experiencia.

El 14 de septiembre de 2013 la Villa Cura Brochero fue una fiesta. Es que la gente de la pequeña localidad del Valle de Traslasierra había logrado lo que más quería: que nombraran santo al cura José Gabriel Brochero (1840-1914), quien tanto hizo y continúa haciendo a través de los milagros por todos los fieles. Unos meses antes el Papa Benedicto XVI había firmado el decreto de canonización y así se oficializó lo que los cordobeses sabían hace rato, que Brochero los seguía cuidando y por eso merecía su santuario.

Cada vez más visitantes se acercan a la Villa, ubicada a 3 kilómetros de Mina Clavero, para ser testigos del fenómeno. La conexión espiritual llega cuando se ve el legado del cura y cada viajero se inspira ante el patrimonio y los relatos que comparte la gente de la zona.

La emoción invade a todo aquel que ingresa al santuario donde residen los restos de Brochero, también conocido como “el cura gaucho”. La sensación de paz es indescriptible y se comparte en silencio con la gente que pasa por el lugar a pedir y agradecer.

Un templo, un museo y la que fuera casa del Cura ayudan a revivir la obra de este hombre religioso que cambió la vida de los serranos. Allí descansan sus herramientas de trabajo, molduras y utensilios de cocina que usaba de manera cotidiana y también obras fundamentales como los “chiflones”, acueductos que llevaban agua desde Panaholma hasta la Villa. Contemplando aquello se descubre el sacrificio con el que Brochero se dedicaba a ayudar a sus prójimos y la conexión espiritual crece.

Para cerrar la tarde, una cabalgata conduce por los caminos de este religioso e incluso con tiempo algunos viajeros se quedan a practicar Retiros Ignacianos, como los que él hacía para encontrar la paz.

Con rutas asfaltadas, hosterías y albergues, restaurantes y comedores que ofrecen platos regionales, todo el año es posible acercarse a renovar la fe a este rincón cordobés lleno de convicciones, solidaridad y naturaleza. En especial cada mes de enero, cuando la Semana Brocheriana se dedica a homenajear a este ejemplar personaje que dio su vida por los demás en las serranías. 

 

A la Ciudad de Córdoba se llega en avión al aeropuerto Ingeniero Ambrosio Taravella; en ómnibus o en auto, por la Ruta 9. A Traslasierra se accede por la Ruta 38.

 

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